
Hace algunos días cuando se inició la cuenta regresiva de este nuevo proceso de cambio, reflexionaba junto a Jaime y a otros compañeros, sobre lo importante que es salirse un rato de lo rutinario, de lo aprendido y de lo aparentemente seguro, para saltar el abismo y prepararse a adoptar una actitud más desafiante con la vida misma y despertar de esta manera el animus interior. Ese monicaco que llevamos por dentro saltando de copa en copa y que a ratos se atreve a caminar erguido por senderos que garantizan la posibilidad de escoger. "La vida sometida a leyes, esta siempre expuesta ante múltiples posibilidades a escoger, de liberarse y de evolucionar".
En este primer paso que doy en la medianidad del ciclo vital (41), seré "como la fuerza de la naturaleza, cuando a su paso no encuentra resistencia, aprendiendo a distinguir aquello que es dificultad, problema, inconveniente, de esto que es contradicción", y me recordaré las enseñanzas recogidas por mis mas altas referencias espirituales de los Andes que, cuando encuentre en este proceso una gran fuerza, alegría y bondad en el corazón, inmediatamente agradeceré por mi hijo, mi familia, por los buenos amigos, y mis maestros que me han enseñado y acompañado en beneficio de mi progreso y evolución.
No hay comentarios:
Publicar un comentario